Principales beneficios del Yoga

1. Alivia el dolor

Los ejercicios practicados en Yoga fortalecen y relajan la musculatura evitando la tensión muscular además ayudan a la flexibilidad y la movilidad, así los músculos se fortalecen y estiran y las articulaciones se mantienen sanas. Evitando las molestias y dolores generadas por el paso del tiempo y por las malas posturas de nuestra vida diaria (ordenador, coche, trabajar de pie, etc).

2. Mejora la concentración y la respiración

Las posturas de Yoga (asanas) aumentan la concentración, la memoria y la atención, generando más conciencia sobre uno mismo y sobre nuestro entorno.  Practicar Yoga nos enseña a realizar una respiración consciente y profunda y así aumentar nuestra capacidad pulmonar y oxigenar mejor todas las células del cuerpo

3. Ayuda a encontrar la Paz interior y disminuye el estrés

La práctica de esta disciplina proporciona un contacto con nuestro yo interno que nos acerca cada día más a una Paz profunda. El estado de calma que se produce en la sesión de Yoga mediante los ejercicios, la respiración y la relajación hacen que podamos regular y disminuir el estrés ayudando a nuestro sistema nervioso a mantenerse sano y equilibrado reduciendo los niveles de cortisol de forma inmediata.

4. Mejora la circulación y la motivación

La práctica del Yoga ayuda al funcionamiento del aparato cardiovascular y los pulmones. Vinyasa Yoga (tipo de Yoga más dinámico) genera actividades para un mejor funcionamiento del corazón. La práctica de Yoga genera endorfinas, la hormona de la felicidad, lo que nos ayuda a mantenernos en un estado de optimismo y positividad que nos conecta con nuestro interior y nos aporta serenidad y felicidad.

5. Ayuda a conciliar el sueño y a quemar calorías

La relajación producida por el ejercicio, la práctica de la respiración consciente y las técnicas de relajación y meditación que realizamos durante la clase de Yoga, hacen que descienda nuestro nivel de estrés y sea mucho más fácil conciliar el sueño y tener un mejor descanso al dormir en un estado de calma y paz.  Practicando regularmente un tipo de Yoga dinámico mantendremos la báscula a raya, ya que este tipo de ejercicio quema calorías y ayuda a perder peso.

6. Refuerza nuestro sistema inmune y nuestra resistencia física

Una práctica de Yoga que incluya posturas apoyadas e invertidas aumenta la circulación de la linfa que es un líquido que circula por todo el cuerpo recogiendo bacterias y virus y filtrando los patógenos de la sangre a través de los nudos linfáticos. Con el ejercicio que hacemos en la clase de Yoga mantenemos la linfa en movimiento. Siempre que tu cabeza está por debajo de tu corazón (en posturas invertidas) la linfa se mueve hacía los órganos encargados de la respiración, que es por donde suelen entrar los gérmenes al cuerpo. Cuando vuelvas a posición vertical, gracias a la gravedad, la linfa se mueve a través de los nódulos linfáticos, limpiando los gérmenes.

En las posturas de Yoga participan todos los músculos del cuerpo, por tanto, una práctica asidua de Yoga puede aumentar la fuerza y resistencia de toda la musculatura, así como la elasticidad.